La Costa Tropical registra una proliferación de motos acuáticas y, por ello, la autoridad marítima y algunos municipios del litoral como Almuñécar han aumentado la vigilancia, incluso con drones, por los perjuicios que ocasionan al resto de usuarios de la playas cuando no cumplen las normas. Esto ha provocado también que aumenten las sanciones.
El año pasado, en la Costa Tropical se impusieron 59 sanciones a motos acuáticas, según ha informado el capitán marítimo de Motril, Fernando Ramos Corona, a la agencia Europa Press. La infracción que más se produjo fue la de navegar en zonas de baño con conducción temeraria. Superar la velocidad permitida y acercarse a menos de 50 metros a otras embarcaciones son otras de las infracciones que más se registraron.
Las zonas de La Herradura, La Playa de Velilla en Almuñécar y Calahonda son las que cuentan con mayor presencia de motos náuticas durante el periodo veraniego.
Sanciones a las motos acuáticas
Las sanciones a las motos acuáticas suelen rondar los 3.000 euros como mínimo, pero pueden llegar a alcanzar los 180.000 en casos muy graves como accidentes con otras embarcaciones por imprudencia.
Las deficiencias en los elementos de seguridad y el consumo de alcohol también se controlan en el agua.
La vigilancia de las motos acuáticas corresponde al Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil, a la Patrulla Fiscal de Fronteras de la Guardia Civil. En los últimos años, la Policía Local de Almuñécar está desplegando también un operativo especial de vigilancia soportado por drones para contribuir al buen uso de las playas de su competencia.
Los drones hacen fotografías a la embarcación que comete la infracción y la Capitanía Marítima aplica la sanción.
El problema más generalizado de las motos de agua es la «inexperiencia» de los conductores, por ello, desde Marina Mercante se está estudiando la legislación para endurecer los requisitos para obtener la titulación en lo que a la parte práctica se refiere.



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