La Junta de Andalucía ha adjudicado de forma provisional el derecho de superficie de la antigua residencia de tiempo libre «El Burgo Turístico», ubicada en La Línea de la Concepción, a la empresa Boibella S.L.U. La firma hotelera catalana, con 36 años de trayectoria en el sector y sede en Blanes, se ha hecho con la licitación tras presentar una oferta económica de 502.000 euros anuales, una cifra que incrementa en un 37,5% el canon mínimo fijado inicialmente por la administración autonómica, establecido en 365.000 euros.
Boibella planea, en dos fases, una inversión de 40 millones de euros para levantar un complejo de 300 habitaciones para la reapertura de una instalaciones cerradas desde noviembre de 2023, cuando el Gobierno andaluz cesó la gestión pública de la red de residencias de Tiempo Libre debido a su elevado déficit.
La explotación turística del complejo se concederá por un periodo de 75 años a través de un documento notarial que se formalizará próximamente. Según ha informado la Consejería de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, la recaudación de este canon se destinará directamente a la financiación de servicios públicos esenciales como sanidad, educación y atención a la dependencia.
El alcalde de La Línea, Juan Franco, ha celebrado públicamente la adjudicación de las instalaciones «a una cadena hotelera de primer nivel», alabando las características del proyecto y el importe total de la inversión que llevarán a cabo en las instalaciones públicas. Franco hace hincapié en la importancia del «incremento de puestos de trabajo» anunciando que en breve se reunirá con la empresa para darle forma a la licencia de obras y se puedan «aligerar» los trámites que permitan avanzar las obras y el hotel sea una realidad en le menor tiempo posible.
Una inversión en dos fases y cláusula anti-especulación
El proyecto hotelero contempla un desarrollo progresivo estructurado en dos etapas. En la primera fase, la adjudicataria desembolsará 23 millones de euros para habilitar las primeras 132 habitaciones. Posteriormente, la inversión total se elevará hasta los 40 millones de euros con el objetivo de alcanzar una capacidad de 300 estancias. Para evitar movimientos financieros de carácter especulativo, el pliego de condiciones prohíbe expresamente la transmisión del derecho de superficie o el cambio de control de la sociedad hasta que no se haya ejecutado y acreditado el compromiso de inversión total.
La adjudicataria de este concurso, Boibella S.L.U., es una sociedad limitada unipersonal con sede en Girona constituida en noviembre de 1990. Con más de tres décadas de experiencia en la explotación de hoteles y negocios de hostelería, la solvencia técnica de este operador profesional ha sido una de las claves para reactivar unas instalaciones que generaban un gasto fijo de mantenimiento superior a los 392.000 euros anuales para las arcas públicas.
«Insostenibles»: 140 millones de gasto frente a 16 millones de ingresos
La operación se enmarca en la estrategia de la Junta de Andalucía de dar salida al patrimonio público infrautilizado o sin uso. El Burgo Turístico cerró sus puertas de forma definitiva a finales de noviembre de 2023, coincidiendo con el acuerdo del Consejo de Gobierno de suprimir por completo el servicio público de toda su red de Residencias de Tiempo Libre por ser altamente deficitario.
Los datos oficiales exponen la magnitud del agujero financiero: desde el año 2015, mantener abiertas estas instalaciones costó a las arcas andaluzas 140 millones de euros, mientras que el complejo turístico apenas logró generar 16 millones de euros en ingresos. A este desequilibrio fiscal se sumaba la drástica pérdida del impacto social del servicio, ya que en el año 2022 solo el 0,22% de la población andaluza hizo uso de estas estancias vacacionales.
Ante esta situación, el Ejecutivo autonómico decretó la supresión del servicio y el inicio del proceso de recolocación de su personal laboral. Con este movimiento, se busca replicar en La Línea el modelo ya ejecutado en la capital gaditana, donde una antigua residencia similar fue transformada con éxito en un hotel de cuatro estrellas operado por el sector privado.
Protección ambiental y titularidad pública
Pese a la gestión privada del complejo, la Junta de Andalucía conservará en todo momento la titularidad del suelo y del inmueble. El adjudicatario solo ostentará la propiedad temporal de las edificaciones existentes y de las nuevas construcciones que acometa. Una vez finalice el plazo de la concesión de 75 años, todo lo edificado revertirá automáticamente al patrimonio de la administración autonómica.
Asimismo, las condiciones del contrato obligan a la empresa gerundense a adecuar el inmueble a las exigencias normativas del dominio público marítimo-terrestre, asegurando la plena conservación y protección ambiental de la franja costera donde se asienta el complejo turístico.



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