Por Andalucía vive una noche electoral de contrastes al perder más de 20.000 votos y al dejar de ser el primer partido del resto, aunque mantiene los 5 escaños de los pasados comicios
La coalición de izquierdas se mostraba impaciente por conocer los resultados de una jornada ilusionante y que los de Antonio Maillo afrontaban con confianza.
El principal objetivo, seguir siendo la cuarta fuerza. Los primeros sondeos a pie de urna indicaban que el principal rival del grupo que aglutinaba a Sumar, Podemos, Izquierda Unida, Alianza Verde, Verdes Equo, Alternativa Republicana e Iniciativa del Pueblo Andaluz, llevaría una cierta desventaja con respecto a Adelante Andalucía, el partido de José Ignacio García.
La llegada de Maillo se preveía tras el cierre de colegios, aunque a escaso kilómetro y medio se encontraba el CEIP Azahares, en Sevilla Este, que había abierto sus puertas a las 9:43, casi tres cuartos de hora más tarde.
La Junta Electoral anunció que este incidente supondría el cierre de dicho colegio 43 minutos más tarde, por lo que, hasta las nueve menos cuarto, no se empezarían a publicar datos y números oficiales.
Maillo, otra vez el más puntual
Al igual que para votar, el candidato de Por Andalucía fue el primero en llegar a su respectiva sede, en Calle Donantes de Sangre. No realizó declaraciones, simplemente repitió su discurso de ilusión y esperanza. Ante las cifras que apuntaban los primeros sondeos, el partido de Antonio Maíllo se mostraba prudente y ansioso.
La coalición de izquierdas no quería lanzarse a la piscina sobre el aumento de la participación. Indicaban que a, nivel democrático, era una gran noticia, pero que, hasta que no se abrieran las urnas, no se podía dar una valoración concreta.
Primeros datos oficiales
Tras conocer los primeros resultados, no querían hablar en la Calle Donantes. Todo indicaba, como acabó sucediendo, que podría darse un batacazo la formación liderada por Antonio Maíllo.
Aunque quedaban muchos votos por contabilizar, la coalición de izquierdas no solo dejaría de ser la cuarta fuerza en beneficio de su principal rival, Adelante Andalucía, sino que además perdería un escaño y bajaría a 4. Finalmente no fue así, pero cerca estuvo de ser real.
Preocupación y hermetismo
Parecía que el aumento de participación no había sentado nada bien a la coalición de izquierdas. Su principal rival, Adelante Andalucía, estaba cerca de doblarles en escaños con más de la mitad del voto escrutado.
El escaño que al final rascaron al PSOE en Granada fue clave, aunque ya no eran los primeros del resto.
Eso no impidió que los pocos apoderados que había en las afueras de la sede de Por Andalucía celebraran el escaño robado al Partido Socialista en Granada que suponía volver a tener 5 representantes.
Una vez conocido el resultado final, Maíllo salió a declarar que lo conseguido no cumplía sus expectativas de crecimiento, pero que le tocaba felicitar a Adelante Andalucía y mostraba alegría frente a la pérdida de la mayoría absoluta por parte de Juanma Moreno y el Partido Popular.
Contrastes y sensación agridulce
La coalición de izquierdas se las prometía muy felices con el sondeo de Sigmados al cierre de los colegios, pero las urnas confirmaron un estancamiento de la formación liderada por Antonio Maíllo.
PorAndalucía, a pesar de conseguir más de 20.000 votos menos, mantenía los 5 escaños de 2022, pero veía cómo su rival, Adelante Andalucía, se llevaba todos los escaños que habían virado hacia la izquierda.
Noche electoral marcada por el hermetismo en la sede de PorAndalucia, que dejaba de ser la cuarta fuerza en la comunidad andaluza.



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